TENDENCIAS EN EL JUDAÍSMO

 

El Judaísmo Humanista Secular

por Egon Friedler

A lo largo de los años el judaísmo humanista secular se ha ido convirtiendo en un movimiento y en una corriente judía con contenido, postulados y comunidades florecientes.

¿Qué hace un rabino si pierde la fe en Dios? ¿Se busca otra profesión y trata de pasar desapercibido en la comunidad? ¿Se aleja del judaísmo y oculta su pasado? ¿Cae en una profunda depresión y termina suicidándose?

Sherwin Wine, un rabino reformista joven, dejó de creer en el Dios bíblico en 1963, pero no adoptó ninguna de estas tres opciones. Llegó a la conclusión de que el judaísmo era algo demasiado importante como para que dependiera de la fe. El judaísmo, decidió, es historia compartida, cultura, sentimiento de comunidad, vivencias comunes, folklore, humor, literatura y también ritual.

 

Pero como los rituales del pasado no podían responder a una nueva concepción de la vida judía, era necesario proceder a renovarlos, a crear nuevos, a dejar de lado la excesiva reverencia por el pasado y estimular una creatividad renovadora. Todo eso obviamente no fue fácil. Sólo ocho familias de Detroit en setiembre de 1963 apoyaron al audaz rabino que pretendía tocar algo tan santificado como la tradición y que sostenía que centrar toda la vida judía en torno a la Torá y olvidar toda la restante riqueza espiritual del judaísmo significaba empobrecerlo.
 

Siguiendo en cierto modo a Mordejai Kaplan, el padre de la corriente reconstruccionista, que veía al judaísmo como una civilización, Sherwin Wine, incorporó toda la herencia cultural laica de los últimos 200 años al acervo de su nueva corriente. Obviamente fue duramente atacado por sectores religiosos y tradicionalistas. La publicación de un artículo en el Detroit Free Press en 1964 sobre el "rabino ateo" sólo hizo recrudecer los ataques. En febrero de 1965, la revista Time dio notoriedad nacional y mundial al entonces naciente movimiento, y Sherwin Wine recibió entre otras muchas, una significativa carta de felicitación del prominente humanista y biólogo británico Julian Huxley.

 

En 1967, Wine convocó a siete rabinos que se sentían cercanos a sus ideas, con la idea de crear un movimiento nacional. Entre ellos, hubo un rabino de Deerfield, Chicago, llamado Dan Friedman, quien habría de formar una de las comunidades humanistas más importantes y mejor organizadas de los Estados Unidos. En 1969, las tres primeras comunidades humanistas, el Templo Birmingham y las congregaciones en Westport, Connecticut y Deerfield, Illinois, se reunieron para formar la Sociedad para el Judaísmo Humanista.

El crecimiento institucional

Al año siguiente tuvo lugar la primera asamblea formal de la nueva organización con la asistencia de 150 delegados. Hoy la Sociedad tiene 39 comunidades asociadas en los Estados Unidos y Canadá. En 1981 hubo una importante reunión en el Kibutz Shfaim en Israel, donde se inició una fecunda relación con el Movimiento israelí, conocido entonces como Tehilá. En 1982, Sherwin Wine convocó a una reunión en Farmington Hills, Michigan, de organizaciones seculares de distinto carácter, en la que además de la Sociedad para el Judaísmo Humanista, estuvieron presentes el Congreso de Organizaciones Judías Seculares, Poalei Zion, el Círculo Obrero, los sionistas laboristas y los Norteamericanos para un Israel Progresista. En este encuentro se decidió celebrar reuniones periódicas del liderazgo de estas instituciones ahora federadas en la conferencia de Judíos Seculares y Humanistas, así como la publicación conjunta de una revista.

 

En 1985, en un encuentro en Jerusalem, representantes de América del Norte, Israel y América Latina, establecieron el Instituto Internacional para el Judaísmo Humanista Secular que debía constituirse en el brazo educativo de la organización para la formación de nuevos líderes.

 

En 1986, representantes de 11 países se reunieron en el templo de Birmingham para crear la Federación Internacional de Judíos Humanistas Seculares. Desde entonces, el movimiento ha ido creciendo y difundiendo su mensaje, realizando conferencias cada dos años en distintas ciudades como Bruselas, Chicago, Tel Aviv, Moscú, París y Nueva York. En los años en que no se realizan conferencias, el templo Birmingham organiza coloquios de alto nivel sobre distintos temas de la vida judía, no sólo con líderes e ideólogos del movimiento sino también con importantes personalidades invitadas. Las agendas de los coloquios son de por sí desafíos intelectuales: "Los judíos no afiliados", "Judaísmo laico y espiritualidad", "Judíos y no judíos en el mundo moderno" y otros muchos temas que siempre congregan a un numeroso público, no sólo perteneciente al movimiento humanista, sino también de judíos curiosos en el mejor sentido.

 

El Instituto de Judaísmo Humanista Secular en Farmington Hills en las afueras de Detroit comenzó en la década del ochenta a formar madrijim o "wegwaizers", pero pronto se comprendió que eso no sería suficiente. En 1990 se inició un programa rabínico (que obliga a todo un currículo paralelo de estudios universitarios) y hacia 2001 ya se habían graduado cuatro rabinos. Con la incorporación al movimiento del destacado filántropo y dirigente judío europeo, Felix Posen, el movimiento comenzó a hacer hincapié en la enseñanza del judaísmo como cultura a nivel secundario y universitario, en Israel y en la Diáspora. Meitar y Alma, creadas en 1996 en Tel Aviv fueron las primeras instituciones en Israel dedicadas a enseñar a estudiantes, maestros e inmigrantes el judaísmo como cultura.

 

En 2001, tres universidades y tres colegios en Israel (Universidad Hebrea de Jerusalem, Universidad de Tel Aviv, Universidad Bar Ilán, Seminario Levinsky, Colegio Ajvah y Colegio Académico de Tel Aviv) comenzaron a enseñar judaísmo secular como materia en la que es posible obtener títulos de BA y MA. Asimismo hay un fondo que permite otorgar becas para realizar trabajos de doctorado en este campo.

 

En febrero de este año, un equipo dirigido por Dalia Goren realizó un relevamiento de todos los materiales educativos sobre el judaísmo como cultura editados en Israel. Actualmente hay negociaciones en curso para la enseñanza del judaísmo como cultura en las universidades de Harvard, Berkeley y Michigan en los Estados Unidos y se ha comenzado a trabajar en una enciclopedia del Judaísmo Secular cuyo editor-jefe es el Prof. Irmihau Iovel, ganador del Premio Israel y director del Instituto Spinoza. Este año se abre un centro cultural con un programa sumamente ambicioso en la sede de la Federación Internacional de Judíos Humanistas Seculares en Nueva York.

 

Es indudable que todos estos cambios no se habrían producido sin la habilidad negociadora, el carisma, la flexibilidad y la apertura a nuevas ideas de Sherwin Wine, un líder que como pocos sabe disfrutar del contacto humano a todo nivel.

Wine, el ideólogo

Pero Wine no es sólo el gran líder comunitario, el notable maestro, el orador y conferencista capaz de mantener en vilo a cualquier auditorio, es además uno de los principales ideólogos del judaísmo humanista. A diferencia de otros pensadores del movimiento como el desaparecido juez de la Suprema Corte de Justicia, Jaim Cohn, o el gran especialista en el Holocausto Prof. Iehuda Bauer, sistematizó sus ideas en un libro. En Judaism beyond God (El judaísmo más allá de Dios) cuya primera edición fue publicada en 1985, definió con claridad sus ideas, que combinan admirablemente un pragmatismo típicamente norteamericano con una profunda sabiduría judía.

 

Por ejemplo, respecto del rol humano en nuestra historia escribe: "Si la historia judía tiene un mensaje, es el requerimiento de que confiemos en nuestras propias fuerzas. En un universo indiferente nadie puede salvarnos de nuestro destino. O asumimos la responsabilidad por nuestro destino o nadie lo hará. Un mundo sin garantías divinas y justicia divina es inquietante. Pero también es la fuente de la libertad y la dignidad humana."

 

Wine describe con precisión quirúrgica la realidad del pueblo judío: "No hay creencias teológicas comunes que unan a todos los judíos. Muchos no tienen ninguna fe teológica. Muchos denuncian a la religión abiertamente. Muchos son abiertamente ateos. Sin embargo, su identidad judía sigue intacta. Los judíos se sienten orgullosos de Sigmund Freud y Albert Einstein como miembros de la tribu."
 

"Los intentos reformistas de definir a los judíos como una denominación religiosa y nada más, fracasó. Excluía a demasiada gente obviamente judía. Una definición que excluye a Theodor Herzl y Golda Meir no puede ser convincente."

 

Por otra parte, ha planteado con gran claridad el tema de la identidad judía contemporánea: "La identidad judía está íntimamente ligada a la memoria judía. Y la memoria judía es una enciclopedia de razones para el agnosticismo, el escepticismo y las aspiraciones humanas de crear un mundo mejor. La tradición teísta del establishment judío, que está totalmente reñida con la experiencia judía, hace que el mensaje humanista resulte más pertinente que nunca. Ser judío, teniendo una conexión auténtica y realista con la historia judía, es una forma de reforzar el enfoque humanista de la vida, una manera de fortalecer nuestra conciencia de la importancia de la razón y la dignidad humanas."

 

"El judaísmo (como lo señalamos al comienzo de este libro) es una doctrina sobre el valor de la identidad judía. El viejo judaísmo encuentra valores teológicos en la identidad judía. El nuevo judaísmo encuentra valores humanistas en la identidad judía."

Refrescando el viejo sionismo secular

Sherwin Wine tiene ideas muy claras sobre la estrecha relación del Estado de Israel y la Diáspora, así como del vínculo indisoluble de Israel y el judaísmo. Luego de censurar los intentos de los "cananeos" israelíes de desvincularse de la Diáspora, escribe: "No importa con cuánta pasión algunos israelíes traten de ser israelíes sin ser judíos: han de fracasar en este intento. A los ojos del mundo, Israel es un estado judío con una conexión profunda con los judíos de todo el mundo. Así como los gentiles norteamericanos identifican a los judíos norteamericanos con la conducta del estado de Israel, del mismo modo la opinión pública identifica a los judíos, estén donde estuvieren. Esta conexión no puede ser rota. Israel es el centro de habla hebrea de una entidad social más amplia denominada el pueblo judío, que de acuerdo a las convenciones internacionales vigentes, no posee un status político oficial."

 

Sherwin Wine ve la experiencia judía como algo totalizador, mucho más vasto que el que puede ofrecer, con toda su importancia, la literatura bíblica sacralizada. En otro de sus libros, Celebration, escribe: "El humor judío es el legado de la experiencia judía. No surgió de la Biblia ni del Talmud. No fue creado por sacerdotes, profetas y rabinos. Tampoco es la creación de escritores famosos. El humor judío es la respuesta de judíos ordinarios a los extraordinarios horrores de la historia judía. Frente a un mundo injusto e indiferente al sufrimiento humano, los judíos aprendimos a reírnos en lugar de rendirnos y morir."
En otro pasaje del mismo libro, afirma Wine la legitimidad del pluralismo judío: "El judaísmo debe afirmarse como un marco cultural y estético en el cual es posible una variedad de enfoques filosóficos. Tanto el teísmo místico como el humanismo empírico son legítimos. Las costumbres y las ceremonias judías constituyen experiencias poéticas variables, que pueden servir a un amplio espectro de valores y tradiciones humanas."

 

Por último, cabe citar el ideario de este gran pensador judío contemporáneo, planteado en frases cortas y tajantes al final de Judaism beyond God.
  • "Los judíos humanistas quieren unificar sus creencias y su conducta para manifestar su integridad como seres humanos. Por ello desean afirmar:
  • "Que son discípulos de la Revolución Secular."
  • "Que la Revolución Secular fue buena para los judíos."
  • "Que la razón es el mejor método para el descubrimiento de la verdad."
  • "Que la moralidad se deriva de las necesidades humanas y constituye la defensa de la dignidad humana."
  • "Que el universo es indiferente a los deseos y aspiraciones de los seres humanos."
  • "Que el hombre en última instancia sólo puede confiar en su prójimo."
  • "Que la historia judía constituye el testimonio de la ausencia de Dios y la necesidad de la autoestima humana"
  • "Que la identidad judía es valiosa porque conecta a los judíos con su historia."
  • "Que la personalidad judía se deriva de la historia y no de los textos oficiales que pretenden describirla."
  • "Que la identidad judía sirve a la dignidad individual y no a la inversa."
  • "Que el pueblo judío es una familia universal que tiene su centro en Israel y sus raíces en la Diáspora."

 

FUENTE: HAGSHAMÁ.ORG


 

 

LA RENOVACIÓN JUDÍA

(Jewish Renewal)

 


por David Abodovsky


Hace algún tiempo, me subí a una micro y escuché como el chofer, un tanto molesto, vociferaba: “¡¡¡avancen para atrás, avancen para atrás!!!”. Parece un contrasentido, sin embargo si hay una forma de definir lo que es la “Renovación Judía” es con esa frase, “avancen hacia atrás”. Renovación Judía es la tendencia mas contemporánea del judaísmo.

Renovación Judía, más que un movimiento es una forma de vivir el judaísmo, no es reformista ni reconstruccionista, tampoco conservador ni ortodoxo, es un movimiento transversal del cual participan integrantes de todas las corrientes.

Renovación Judía trata de recuperar más que reformar, recuperar nuestra esencia, recuperar nuestra espiritualidad judía. Jadesh Iameinu Ke Kedem, renovar nuestros días como antaño.

El mentor espiritual de este movimiento es el rabino ortodoxo Zalman Schajter-Shalomi y su “teólogo” es Michael Lerner fundador de la revista “Tikún”, discípulo de Abraham Joshua Heschel y Marshall Meyer.

Lerner escribió un tratado denominado: “Renovación Judía, un sendero a la sanación y transformación” en el que plantea que existen dos voces en la Torá que se han enfrentado a través de la historia judía: la voz del sufrimiento y crueldad acumulados, que pasa de generación en generación y la voz de Di-s cuyo mensaje de sanación y compasión insiste que el mundo puede y debe ser cambiado.

El cambio que propone la Renovación Judía es un retorno a lo espiritual, al fondo en lugar de la forma, a los sentimientos en lugar de la intelectualidad.

Si tuviéramos que resumir los grandes lineamientos de la “Renovación Judía” diríamos que este movimiento privilegia lo emocional por sobre lo intelectual (al igual que el Jasidismo), que así mismo privilegia las mitzvót (preceptos) entre el ser humano y su prójimo lo que hace que parte importante de su acción este centrada en temas tales como la igualdad de la mujer, derechos humanos, no discriminación de las minorías sexuales, étnicas, o religiosas, la prevención y mitigación de la pobreza, los derechos políticos y los temas ecológicos.

En lo religioso propende a un retorno a lo espiritual y hace suyos temas como el “healing” sanación espiritual (Tikún Nefesh), meditación (hitbodedut), crecimiento y perfeccionamiento personal (Tikún Atzmí). En todos estos temas hay una vasta literatura y praxis judía.

En lo teológico nos habla de Di-s como: “La fuerza que hace posible el cambio y la transformación”. Nos habla de la noción Kabalista de “Partzufin”, en cada época Di-s tiene diversos “partzufin”, maneras de darse a conocer a los seres humanos, esto no es porque hay diferentes dioses sino, porque los hombres necesitan una forma distinta de representación según sean las épocas.

 

 

 

 

 

EL JASIDISMO

El Jasidismo es un movimiento místico en el Judaísmo que apareció en la primeras décadas del siglo 18 en Europa del este. El fundador del movimiento fué Rabí Israel Baal Shem Tov (1698-1760). Rabí Israel fué llamado el Baal Shem Tov -el Maestro del Buen Nombre- para demostrar que él era uno de aquellos que sabían emplear el Nombre Divino con fines místicos. El Baal Shem Tov trajo a la vida un movimiento que iria a cambiar radicalmente la actitud religiosa en Europa del este en los próximos doscientos años y que, eventualmente se extendería por todo el mundo. La catástrofe de la Segunda Guerra Mundial llevó a una disminución de la importancia del Jasidismo en Europa del este, pero en la actualidad el movimiento ha cobrado nuevas fuerzas y centros importantes se encuentran en Norteamérica e Israel. Ciudades importantes como Londres y París tienen grupos jasídicos en sus propias comunidades con sus escuelas, sinagogas y dirigentes. También hay Jasidim en el norte y el sur de Africa, América del Sur y Australia.

Escenario del surgimiento del Jasidismo

En el Siglo 17: Masacres y Pogroms: en 1648 los cosacos ejecutan masacres dirigidos por Bogdan Chmielnicki llegando a asesinar a miles de judíos en Ucrania y Polonia -casi la mitad de la población- además de devastar cientos de comunidades judías. Además de las matanzas, las comunidades judías empobrecidas tenian que vérselas con impuestos excesivos, apoyo a viudas, huérfanos y enfermos, además de las amenazas de los bandidos y el clero católico.

Luego de 1654 los polacos masacraron a más judíos quienes eran acusados de estar en alianza con los suecos durante la invación sueca a Polonia. Estos eventos fueron seguidos por pogroms instigados por la Iglesia.

En 1768 las revueltas de campesinos rusos produjeron mayores saqueos que llevaron a la muerte a más judíos polacos.

El Jasidismo no apareció sin embargo así de la nada. Un gran número de factores socio-económicos son causa directa de su surgimiento. Bajo la luz de estos aspectos la oposición llevada a cabo por los Mitnagdim (literalmente "oponentes") es mejor comprensible. Europa del este pasa a tener un lugar de importancia como centro talmúdico y la situación general de su judeidad.


La elevación social del ignorante

Música y Literatura Las dificultades que vivieron los judíos de Europa del este no eran sólamente causadas por la posición que ocupaban en el medio de poblaciones no judías, la relación entre ellos mismos estaban lejos del ideal. Los académicos consideraban a los menos instruidos con desprecio. Esto llevó a divisiones de la sociedad judaica en dos grupos; académicos e ignorantes. Aunque quizá
este contraste no debe considerarse como una barrera infranqueable, ya que un hombre sin instrucción pero con recursos podía tener acceso a la educación para sí y para sus hijos o tratar de casar a alguna hija con un académico, pero no se puede decir que los académicos motivaban a los no instruidos para seguir los ideales religiosos. Tampoco la situación material de aquel entonces era un aliciente para estimular la educación de niños pequeños, sobre todo en un tiempo de pogroms. Muchos judíos buscaron refugio en las ciudades que llegaron a concentrar mucha población que comenzó a sufrir el desempleo que se desarrollaba rápidamente.

En este escenario ya descrito, aparece la figura del Baal Shem Tov, fundador del Jasidismo. El Baal Shem Tov deseaba realmente mejorar la situación de los judíos, les inculcó la idea de aprender un oficio o de practicar la agricultura. Los místicos de esta sociedad fijaron el ejemplo practicando oficios artesanales ellos mismos. El Baal Shem Tov también predicó una nueva enseñanza que enfatiza la importancia del ignorante. El trató de inculcarle al hombre simple una nueva consciencia de si mismo, utilizando citas de la literatura rabínica. El demostró que el hombre simple está destinado a ocupar un lugar por si mismo en la religión judía y que no es simplemente un desperdicio.


LOS OPONENTES "MITNAGDIM":

Sólo se puede entender la posición del Jasidismo en el Judaísmo moderno si se conoce su desarrollo y qué oposición encontró en este proceso. Inclusive hoy en día existen dos tendencias en el Judaísmo que recuerdan al Jasidismo original y sus oponentes, los "Mitnagdim". Las comunidades de este segundo movimiento sin embargo, son generalmente mucho más pequeñas que las de los Jasidim, pero el conflicto entre los dos grupos es poderosamente significante. Según las diferencias de los dos movimientos, se pueden encontrar discrepancias en el modo de vida, cada una con sus características formas de organización. Sus diferencias pueden ser explicada en los siguientes dos puntos:


1) conflictos a nivel teológico y; 2) conflicto en el nivel de la estructura social.

1) Conflicto a nivel teológico: El punto más importante de discrepancia tiene que ver con la interpretación de la doctrina cabalística. Todo tipo de diferencias entre Jasidim y Mitnadgim que inclusive existen aún hoy en día, se pueden rastrear hasta este punto de discrepancia inicial. Varias escuelas, cada una con su propia visión, pueden distinguirse en la doctrina de la Cábala. El Jasidismo está basado primordialmente en la doctrina de Rabí Yitzjak Luria (1534-1572) de Safed, centro cabalístico de la mayor importancia en todos los tiempos. En la Cábala Luriánica el concepto de Tzimtzum -contracción, concentración- ocupa un lugar fundamental en el proceso de la creación del universo. Una de las mayores diferencias entre la dirigencia jasídica y los Mitnagdim era el concepto de esta idea. Este punto envuelve el problema del lugar del mundo respecto a la omnipresencia de D-os. Si D-os es infinito en todo sentido, cómo puede el mundo existir a raiz de una "contracción" aparentemente limitante de D-os? Otra cuestión relacionada con esta idea era que la presencia infinita de D-os también se extendiende a los lugares impuros. Rabí Yitzjak Luria respondió estas preguntas con la posición que D-os se "contrajo en Sí mismo" durante la Creación para permitir que el mundo material existiera al permitirle "espacio" en planos inferiores. En principio los Jasidim y Mitnagdim estuvieron ambos de acuerdo con esta idea. Pero llegaron a un desacuerdo sin embargo, en el punto de la "contracción de D-os en sí mismo". Se planteó entonces la duda si esto llegó a ocurrir o que más bien una contracción de la "Emanación Divina" fué lo que realmente sucedió. Los Mitnagdim apoyaron la primera idea y los Jasidim la segunda. Estos puntos de vista, que son mucho más complicados de lo que parecen, tuvieron consecuencias que se extendieron a todo tipo de áreas. El punto de vista de los Mitnagdim enfatiza la transcendencia de D-os mientras que los Jasidim enfatizan la inmanencia de D-os.

De acuerdo al Judaísmo mitnágdico, D-os se manifiesta más a través del espíritu que de la materia. El mundo llegó a existir porque D-os creó un vacio o un espacio para su creación. De acuerdo a esto la materia que sólo se encuentra en el plano físico no tiene el mismo grado de divinidad que el espíritu tiene. Esto llevó a la consecuencia que los Mitnagdim observaran el estudio de la Torá como el único medio por el cual la Humanidad puede lograr su objetivo, ya que en este mundo material el hombre se asocia a sí mismo a D-os sumergiéndose en espíritu. Los Jasidim por su parte, quienes estaban convencidos que el Tzimtzum era emanación divina y no la esencia misma deD-os, observaban al mundo material como no menos divino que el mundo espiritual. D-os es infinito y presente tanto en espíritu como en la materia.

Existía también otra doctrina que jugaba un papel muy importante en el Jasidismo. La Cábala busca las chispas divinas que perdieron su posición original en el proceso de la Creación y cayeron por consiguiente en el mundo creado. La tarea de la Humanidad es la de traer estas chispas nuevamente de vuelta a su fuente primordial por intermedio de sus actos. El ser humano logra esto a través del cumplimiento de las ordenanzas rituales que pueden ser aplicadas en cualquier faceta de la vida diaria. Estas chispas se encuentran en la materia, lo que llegó a significar que las transacciones financieras y el trabajo rutinario puede tener un valor religioso edificante. Esto implica que no es sólo la única acción de un trabajo de naturaleza meramente religiosa lo que importa.

2) Conflicto en la estructura social: Cuando se observan los dos conceptos en contraposición -Tzimtzum y la idea de las chispas divinas- se llega a entender que en Jasidismo la rutina de la vida diaria es elevada de su simple nivel de rutina a un nivel de evento religioso. Un Jasid puede percibir y experimentar a D-os en todos los aspectos de la vida diaria. El trabajo del hombre común, quién por debidas causas no puede dedicarse al estudio religioso del Talmud, adquirió entonces importancia y se elevó sobre la realidad diaria. De acuerdo con el ideal mitnágdico por otro lado, sólo existe una vía de servir a D-os, y esto sólo a través del estudio de la Torá.

Cuando se comparan las comunidades jasídicas y mitnágdicas, lo que viene a resaltar a la vista es que los Jasidim practican todo tipo de profesiones. En algunas comunidades de Mitnagdim aquél que practique otro oficio que no sea religioso, se le considera que no pertenece más como un verdadero miembro de su comunidad. Por supuesto que existen una gran cantidad de posibilidades entre los dos extremos, según la manera que lleguen a ser combinados. De todas formas se puede llegar a decir que de acuerdo al ideal mitnágdico el ser humano sólo cumple su meta en este mundo si se dedica casi con exclusividad al estudio de la Torá, este ideal se aplica también a los jasidim, pero con la diferencia que una profesión secular no es considerada como una mera necesidad material sino que tiene un valor religioso en sí misma. [ ir al índice ]

LAS ENSEÑANZAS DEL JASIDISMO:

*Prioridad de las emociones sobre el intelecto:

La devoción simple, intituitiva y sincera es preferible al ideal de la erudicción talmúdica que era comunmente considerada como característica de la autoridad religiosa.


*Omnipresencia de D-os:

Consciencia absoluta de la presencia de D-os en las "chispas de divinidad" contenidas en todas las cosas, inclusive en objetos y acciones sencillos. Apreciación de D-os en la naturaleza. La experiencia de la divinidad es por consiguiente accesible a todos.


*Alegría:

La conciencia de un Creador amoroso y presente en todo momento debe llevar a sentimientos de profunda alegría. Por consiguiente el modo apropiado de servir a D-os es uno de dicha ya que la tristeza impide una relación apropiada con D-os. El Baal Shem Tov proveyó un antídoto efectivo contra las enormes fuerzas desmoralizadoras que afectaban a la judeidad rusa y polaca ya que él enseñó a estas masas a sentirse bien consigo mismos, su judaísmo y su relación con D-os.

El Baal Shem Tov estimuló el cultivo de la alegría a través de actividades como el canto, la danza, el recuento de historias, la bebida, etc. La doctrina Jasídica explicó que los campesinos aman las canciones y las historias que en realidad son textos de profundo significado religioso, como por ejemplo la canción que los levitas cantaban en el Templo Sagrado, expresando su amor a D-os y a Israel.
.El Jasidismo llegó a conocerse en el Occidente principalmente por su mandamiento de "servir a D-os con alegría" (Salmo 100:2). El Jasidismo enseña que a D-os le agrada que las personas estén satisfechas y felices. Inclusive cuando una persona tiene características que no se compaginan con los ideales expresados en la Torá, tiene todavía como meta estar alegre.

Se debe considerar que todo ha sido creado para el bien y que al final se percibirá su aspecto positivo. La forma en que los grupos jasídicos ponen esta idea en la práctica es evidente durante la oración. Algunos grupos tienen melodías muy alegres, el cantor comienza a cantar y todos se le unen. Las plegarias se recitan en voz alta y van acompañadas con movimientos del cuerpo. Los miembros de una comunidad se reúnen con frecuencia y cuentan anécdotas de sus Rebes o de otros Rebes.

Estas reuniones terminan en una danza en la cual los participantes se dan las manos y bailan lentamente en círculo. En estos momentos cada hombre siente que está unido con el grupo y que la vida es mucho más que la rutina diaria.


EL DESARROLLO POSTERIOR DEL JASIDISMO:

El mismo Baal Shem Tov no pareciera haber definido antes de su muerte un marco de liderazgo posterior para su movimiento. Luego de varias discrepancias en el círculo de los discípulos emergió entonces un modelo de liderazgo que lo caracterizó: el Tzadik en si mísmo (El Justo).

Basado en las doctrinas cabalísticas, el Tzadik era una figura carismática de calibre espiritual extraordinario. Ya que el pueblo -quien representaba la mayoría en el movimiento jasídico- no poseía la capacidad para alcanzar la perfección espiritual, era entonces el Tzadik quien proveía un remedio a esta carencia. Bajo la tutela y devoción de un Tzadik, el individuo podía beneficiarse de su guía espiritual y logros.
Posteriores generaciones de líderes jasídicos se formarán a partir de los discípulos más importantes de un Tzadik, que en muchos casos se llegó a tratar de sus propios hijos. Esta situación se desarrolló en un sistema de sucesiones dinásticas, en algunas de las cuales el título de Tzadik no correspondía necesariamente con las verdadera calificación de sus precedesores.

De todas formas el jasidismo continuó produciendo líderes importantes en sus diversas ramificaciones.

Apesar del enorme sufrimiento de la exterminación del holocausto europeo, muchos grupos jasídicos continuaron su

existencia y su importancia en la escena judía contemporánea, especialmente en los Estados Unidos y en Israel. Grupos jasídicos juegan un papel importante en el movimiento antizionista "Naturei Karta" y el religioso "Agudat Israel".

Cuando el Baal Shem Tov dió a conocer sus enseñanzas, se formó a su alrededor un círculo de seguidores que consistió en dos grupos diferentes. Muchos talmudistas y místicos se incorporaron al nuevo movimiento llegando a ser a su vez maestros que incorporaron nuevos discípulos. Existía también gran cantidad de gente sencilla de poca instrucción quienes fueron atendidos por los jasidim. El Baal Shem Tov diseminó sus enseñanzas con sus discursos públicos en los que exponía la porción semanal de la Torá. Sólo muchos años después de su muerte se recopilaron sus enseñanzas en forma escrita por su amigo Rabí Jacob Josef de Polonoye.

El sucesor del Baal Shem Tov, Rabí Dov Ber der Mezeritch estaba también rodeado de estudiantes. Estos se diseminaron por toda Europa del este y se encargaron a su vez de transmitir las enseñanzas del Jasidismo. Muchos de ellos llegaron al nivel de Rebbe, cada uno de ellos hizo a su vez énfasis en un elemento específico de la enseñanza original del Baal Shem Tov. Es por consiguiente importante hacer referencia al proceso de desarrollo de las dos corrientes principales diferentes en el Jasidismo.

Todavía en la actualidad la comprensión de estas diferencias son un factor importante para entender a cada grupo. El Jasid trata fundamentalmente de inducir emociones religiosas a través de meditaciones sobre D-os y la Creación. Uno de los seguidores del Maggid de Mezeritch prefirió el método de meditación individual basado en los fundamentos de la Cábala. Este discípulo, Rabí Shneur Zalman de Liadi (1745 - 1812) creo la escuela de Jabad. "Jabad" es la abreviación de los tres términos hebreos de los aspectos intelectuales utilizados en la meditación para ocasionar sentimientos de devoción y amor a D-os, estos son: Jojmá -sabiduría-, Biná -inteligencia- y Daat -conocimiento-. Estos términos cabalísticos son fundamentales para la identificación teológica intelectual de este movimiento. El nombre Lubavitch refiere a un pueblo en Lituania que fué el centro del movimiento por un breve período de tiempo durante el siglo 19. Es de notar que desde entonces no han sucedido importantes divisiones en Jabad, cosa que se ha visto más a menudo en otros grupos jasídicos, inclusive en la corta existencia del Reb Arreleh, surgieron de él dos grupos diferentes.

Jabad Lubavitch es el único representante de la escuela de Jabad en la actualidad. Todos los demás jasidim, incluyendo a los de Jerusalem "Reb Arreleh", pertenecen a la escuela de Jagas.

En contraste encontramos a los Jasidim del movimiento Jagas, "Jagas" es la abreviación de los tres términos hebreos emocionales utilizados por estos jasidim para llevar a cabo sus actos religiosos. Ya aquí percibimos la diferencia entre el intelectual Jabad y el emocional Jagas. Los jasidim de Jabad consideran la meditación individual como aspecto muy importante, la emoción en la oración no debe ser necesariamente mostrada a los otros individuos, la música de Jabad es claramente meditativa. El grupo tolera a los visitantes y está muy bien organizado.

Los jasidim de Jagas pueden ser inmediatamente reconocidos por sus ropas. Muchos grupos tienen tipos específicos de vestido que los pueden distinguir no sólo por lo que es común en el mundo occidental sino también entre otros jasidim. En días especiales utilizan diferentes tipos de sombreros y caftans negros o de colores. En días de semana utilizan un caftan sencillo con un sombrero negro. Es costumbre entre todos los jasidim dejarse crecer la barba, pero los jasidim de Jagas pueden ser especialmente reconocidos por sus largos bucles -peyes-. La apariencia externa va más allá que el simple vestido. La disciplina interna es percibida como el éxito del control que ejerce el entorno social, que es sumamente estricto dentro de estos grupos íntimos. Visitantes son muy raramente aceptados y la pertenencia a uno de estos grupos es sólo posible para aquellos que han vivido prácticamente toda su vida en ellos, lo que determina a su vez la organización interna.

Las melodías de los jasidim de Jagas son sencillas, alegres y llenas de sentimientos. En contraposición a Jabad, donde el Rebbe es la guía principal y el maestro del camino de la vida, el Rebbe de Jagas en más bien un ser milagroso -Wunderrebbe- quien tiene la capacidad de influenciar el destino y los hechos. Se espera de él que resuelva las crisis más difíciles a través de su consejo y la plegaria ayudando a sus jasidim a través del contacto con lo sobrenatural.

Jabad es una de las pocas escuelas jasídicas con una tradición escrita bastante extensa, que consiste en las obras literarias de los Rebbes de Lubavitch por un período de casi 200 años. Más de cien publicaciones se han realizado, la más importante es el libro de Tanya escrito por el primer líder de Lubavitch.

En la historia de Jagas, los estudiantes han estado constantemente formando nuevos grupos basados en las diferentes interpretaciones de los estatutos hechos por Rebbes anteriores. Cada Rebbe fundó su propia dinastía que desafortunadamente fueron totalmente destruidas durante la II Guerra Mundial, pero aún asi, surgieron nuevas en su lugar. Muchos grupos se establecieron en Israel al terminar la guerra y muestran hoy una floreciente vida religiosa. Algunos de los grupos tienen sus propias vecindades y algunos hasta sus propios pueblos. En la actualidad, los jasidim se han diseminado por todo el mundo teniendo como centro América e Israel. Todos ellos representan el cuerpo de la ortodoxia en la actualidad.

En las recientes generaciones Jabad continua siendo una de las mayores fuerzas de cohesión entre los judíos de Rusia y Lituania. Bajo el mandato soviético, la dedicación de Jabad proveyó una poderosa base para mantener vivo al judaísmo tradicional apesar de las persecuciones del gobierno. Con el colapso del comunismo ruso, Jabad jugó un papel importante en la educación de una generación actual de judíos que se han visto carente de su herencia religiosa como consecuencia de situaciones forzosas ocurridas en pasadas generaciones.

En 1940, el líder del movimiento, Rabí Joseph Isaac Schneerson, emigró de Rusia a América. El expresó entonces su determinación de hacer al movimiento Jabad Lubavitch un movimiento religioso americano y por consiguiente se abandonaron algunas costumbres como la vestimenta europea en favor de un estilo americano. Esta postura fué también estimulada por su sucesor, Rabí Menahem Mendel Schneerson. Bajo su liderazgo el movimiento estableció un complejo compuesto por instituciones educativas y religiosas que incluyen editoras, escuelas, clubs y campos de verano entre otros. El principal objetivo ha sido llegar hasta el vasto número de judíos americanos que han crecido fuera de una verdadera tradición judáica.

Para lograr estos objetivos, el movimiento Jabad Lubavitch ha hecho un efectivo uso de todo el aparato publicitario y de relaciones públicas que existe en América. Jabad tuvo una influencia particular en los años 60 y comienzo de los 70 cuando muchos jóvenes de aquél entonces, quienes buscaban otras alternativas espirituales, estaban en rebelión contra las instituciones materialistas de las religiones de mayor influencia para la época. Con sus "Jabad Houses", el movimiento Lubavitch estaba en la posibilidad de ofrecer una alternativa atractiva a las religiones occidentales, la cultura de la droga, la política radical y otros senderos que estaban atrayendo a la juventud judía americana de entonces.
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EL TZADIK COMO LIDER:

Además de sus enseñanzas, una de las ideas más importantes del Jasidismo es el concepto del Rebbe o Tzadik. En verdad, el personaje central del Rebbe es la figura más dominante en el Jasidismo moderno. Aquí encontramos nuevamente la idea de la elevación del hombre común. Si la persona no tiene la suficiente fuerza o inteligencia, o la cultura suficiente para hacerlo por sí mismo, puede adherirse a alguién que sí reúne estas condiciones. Los seguidores de un determinado Rebbe forman una comunidad donde una persona da fuerza a las demás y lo que un individuo no puede cumplir por si mismo lo realizará la comunidad como un todo. Si el hombre simple no puede encontrar las respuestas en los libros, puede hacerlo entonces en la personalidad del Rebbe, tratando así de emular las costumbres de su comunidad.

La dinastía de Rabí Schneur Zalman de Liadi es una de las mejor conocidas en el mundo jasídico, comprendida por siete generaciones que conectan al Alter Rebbe con el último Lubavitcher Rebbe y ellas son:

Rabí Schneur Zalman de Liadi, El Alter Rebbe (1745 - 1812)
Rabí Dov Baer, El Mittlere Rebbe (1773 - 1827)
Rabí Menajem Mendel, El Tzemaj Tzedek (1789 - 1866)
Rabí Schmuel, El Maharash (1860 - 1882)
Rabí Sholom Dov Baer (1860 - 1929)
Rabí Yosef Yitzjok (1880 - 1950) quien llevó a Jabad Lubavitch hacia América
Rabí Menajem Mendel Schneerson (1902 - 1994) es el último Rebbe de Lubavitch.

EL ESTUDIO DE LA TORA Y EL TZADIK:

El estudio de la Torá, la plegaria y otros deberes religiosos deben llevarse a cabo en una atmósfera de amor, respeto y alegría. El Jasidismo enseña que la mera acción sin el amor y el respeto a D-os es como un pájaro sin alas. Cuenta una leyenda jasídica que el Baal Shem Tov no podía entrar a cierta sinagoga porque estaba "llena de plegarias sin vida" que carecían de las alas del amor y el temor a D-os y que por ello no podían ascender. Se intenta aclarar con esta frase que la acción puede ser elevada sólo cuando se lleva a cabo con un espíritu de devoción. Esta idea se puede aplicar a toda acción humana y no sólo a las obligaciones religiosas ya que todo contiene "chispas divinas" -mizozot- que esperan ser redimidas y rescatadas para la santidad a través inclusive de los apetitos humanos, como por ejemplo la alimentación, ya que inclusive el sabor de la comida es un reflejo de la fuerza espiritual de su propia esencia.

La contemplación sostenida y la devoción elevada no es sin embargo posible en su totalidad para todas las personas. El Tzadik -el santo- ayuda a elevar las plegarias de su comunidad así como todos sus otros pensamientos y acciones, al mismo tiempo debe permanecer en contacto con el mundo que le rodea. El Jasidismo trae el mensaje de la alegría y el optimismo a través de la experiencia religiosa.

Rabí Menajem Mendel de Kotzk sorprendió una vez a un grupo de académicos visitantes cuando les preguntó: "Dónde se encuentra D-os?" Todos respondieron con una carcajada y le preguntaron a su vez que cómo era posible que les planteara semejante pregunta, ya que era más que sabido que "toda la tierra está llena de Su gloria".... entonces Rabí Menajen Mendel les dió su propia respuesta: "D-os se encuentra en todo lugar al que se Le permite entrar".

Fuente: madregot.com

 

 

 

 

 

LA NEO-ORTODOXIA:

LA TORA EN LA VIDA COTIDIANA MODERNA

 

Por el Rabino Dr. SHAIE RUBINSTEIN*

 

 

La neo-ortodoxia -nueva ortodoxia- es la corriente religiosa ortodoxa en el judaísmo que interpreta la necesidad contemporánea de sintetizar lo religioso judío con la actualidad, lo moderno, y en especial introducir a la Torá y sus leyes en la vida cotidiana haciéndola relevante a las generaciones jóvenes y al intelectual judío que se interesa por todas las expresiones culturales y científicas del ser humano.

La Neo-Ortodoxia basa sus conceptos en tres enunciados esquemáticos vitales:

    1. La Torá y la Halajá son las bases morales y de acción en el acervo cultural y religioso del Pueblo Judío.

    2. El incentivo de tratar los "quehaceres seculares" -estudios y trabajo-con una visión positiva, de tal manera de desempeñarse y actuar en disciplinas contemporáneas, científicas, académicas, universitarias y darle a cada encuadre un contenido religioso y moral judío.
      Estudiar y profundizar en lo actual desde todo punto de vista, por ejemplo Torá y ciencias, y encontrar la mejor diagonal de síntesis entre los estudios, las ciencias, y demás disciplinas, por un lado, y la Torá y la Halajá interpretada en la Torá oral por los Sabios de Israel, por el otro.
      La necesidad de confrontar los problemas cotidianos: filosóficos o técnicos con la Halajá, y en el marco de ella encontrar soluciones actualizadas a los desafíos de la vida moderna y contemporizar lo halájico con lo moderno; para ello el Talmid Jajam (erudito) debe estudiar y profundizar en la Torá y la Halajá por un lado, pero debe al mismo tiempo estar capacitado para entender el método científico, lo técnico, y actualizarse de forma seria para convertirse en el referente de la diagonal antes mencionada.

    3. El compromiso positivo con Eretz Israel, el Estado de Israel y el Movimiento Sionista, su sustento y defensa. La neo-ortodoxia hace hincapié en la centralidad del Estado de Israel en la vida judía, tanto en Israel como en la Diáspora. Ciertos sectores dentro de la neo-ortodoxia ven en el Estado de Israel el principio de la Redención (Reshit Tzimijat Hagueulá) de acuerdo a las Profecías Mesiánicas, otros sectores neo-ortodoxos le otorgan al Estado un trato respetuoso pero de menor envergadura mesiánica.


Ser neo-ortodoxo significa definirse íntegramente religioso y sionista, y participar de todas las formas y caminos en el fortalecimiento de Israel, lo que implica ALIA y el Ejército de Israel, así como participar vivencialmente del regalo divino en nuestros días: Medinat Israel.

ANTECEDENTES HISTORICOS Y PERSONALIDADES NEO-ORTODOXAS

"Torá Vederej Eretz" es una expresión de la Mishná que sintetiza, en el idioma de nuestros Sabios, la neo-ortodoxia. Numerosas citas rabínicas basan la razón de existencia neo-ortodoxa en las recomendaciones de los Sabios de la Torá.

La Haskalá -el Iluminismo- fue aquel movimiento filosófico que trató de suplantar la fe religiosa por la razón pura. Ello, sumado a otras razones sociales, llevó a la asimilación (en Alemania en especial), como consecuencia de lo cual nace la Reforma religiosa en el seno de las comunidades de las Diásporas benevolentes (Alemania, Austria y Hungría). Estos acontecimientos provocaron la Contrarreforma Ultraortodoxa, que llevó a cerrar y estrechar filas en las "cuatro varas del Beit Hamidrash" y sumar una serie de prohibiciones, en especial de los estudios seculares a todo nivel y de la apertura al intelecto mundano no ortodoxo.

De aquí que la Neo-Ortodoxia es también una forma de equilibrio ortodoxo entre los extremos reformistas y ultraortodoxos.

Algunas de las Personalidades Rabínicas del Neo-Ortodoxismo

Rabbi Shimshon Rafael Hirsh (1808-1888)

Rabbi Dr.Leo Jung (1892-1987)

Rabbi Yosef Dov Halevi Soloveichik (1903-1993)

Instituciones dentro de la Neo-ortodoxia

Yeshivot Haesder,Universidads de Bar Ilán, Majon Lev,Yeshivot Tijoniot,Ulpenot, Mijlalot, etc.

 

El Rab Dr. Shaie Rubinstein dirige la Yeshivá Científica de Rishon le-Tzion

FUENTE: Hagshamá

 

 

 

 

 

El Reconstruccionismo

Para algunos judíos, en su mayoría norteamericanos, las opciones de la ortodoxia, del reformismo y del movimiento conservador no constituyeron la respuesta más atinada a los desafíos que les reportaba la modernidad de su nueva condición de judíos emancipados. Debido a ello, a principios del siglo XX, surge una alternativa más -el Reconstruccionismo- que representa una síntesis de religión y cultura, y enfatiza la existencia del judaísmo en tanto civilización. Su fundador, el rabino y filósofo Mordejai Kaplan, consideró que los lineamientos de la vida Judía ya no eran adecuados para solucionar los problemas a los que se tenía que enfrentar el hombre moderno. Aseguró que los judíos habían permanecido fieles a su fe, a pesar del sufrimiento y de las penurias, porque creían que la adherencia a su religión les aseguraría la salvación en el mundo venidero.

Esta posición debía modificarse. El judaísmo tendría que transformarse, de una civilización orientada hacía la idea del más allá, a una sociedad que pudiera ayudar al hombre a obtener su salvación en este mundo. Para Kaplan, existían los recursos

Mordejai Kaplan

adecuados para eso y el hombre tenía la capacidad necesaria para lograr su salvación, entendida ésta como el desarrollo óptimo de todo su potencial humano. Mediante esta posibilidad, se daría un mejoramiento progresivo de la personalidad individual y se establecería un orden justo y cooperativo.

El fermento religioso e intelectual introducido por Kaplan significó una desafiante reinterpretación de la religión, cultura e identidad judías. Para institucionalizar su trabajo, incorporó la idea de un centro de estudios judíos, recinto en el que los judíos podrían estudiar, orar y expresarse artística y socialmente.

Historia

El inicio formal del movimiento reconstruccionista puede situarse en 1922, cuando Kaplan establece la Sociedad para el Avance del Judaísmo que funcionaba como sinagoga y como foro para la expresión de ideas. Durante los años treinta, sus conceptos novedosos atrajeron la atención de muchos adeptos entre los que se encontraban conservadores y reformistas.

En el periodo posterior al Holocausto, el pensamiento de Kaplan fue objeto de una creciente censura por parte de sus correligionarios y, para 1945, fue excomulgado por los rabinos ortodoxos. Sus críticos aducían que Kaplan interpretaba la Halaja (conjunto de leyes que rigen el comportamiento judío) en base a términos heterodoxos, y que se había venido a los valores contemporáneos al afirmar que el hombre debería integrarse con armonía a los pensamientos éticos y sociales del mundo moderno.

Lo que obstaculizó el crecimiento del Reconstruccionismo no fue sólo la crítica constante si no la ausencia de instituciones que pudieran transmitir sus preceptos. Fue hasta 1959 cuando se estableció una Federación de Congregaciones Reconstruccionistas, y así, se promovieron los aspectos folklóricos, educativos y culturales del judaísmo.

El Reconstruccionismo tuvo éxito como un movimiento de reflexión y logró ampliar los horizontes de educadores, rabinos y líderes comunitarios. Sin embargo, no conquistó a las masas y se quedó limitado a estrechos círculos.

Conceptos

El reconstruccionismo está basado en los siguientes conceptos y principios morales:

  • Judaísmo: Se le concibe como una civilización con su propio idioma, territorio, historia, tradición, leyes, arte y religión. Considera, la corriente reconstruccionista, que los judíos pueden encontrar profunda satisfacción en el conocimiento y desarrollo de dicha cultura. El adherirse al judaísmo no debe interpretarse simplemente como la aceptación de un credo, sino como la participación integral en la vida del propio pueblo judío. La religión Judía debe existir por el pueblo y no el pueblo por la religión.

  • Dios: Es la suma de todos los ideales que conducen a dotar al hombre de un sentido creador y positivo. Por otra parte, se rechazan las doctrinas de la revelación y la elección divinas.

  • Educación: Se propone un tipo de programa educativo que incluya el estudio del hebreo y de la historia de Israel. No obstante, se rechazan las ideas sionistas que niegan a la Diáspora e insisten en los imperativos de aliá o emigración a Israel.

  • Comunidad Orgánica: En este tipo de sociedad la unidad básica de la vida judía es la suma de las sinagogas, instituciones educativas, organizaciones sionistas y otros cuerpos fraternales, que llegarán a conformar una sola comunidad con un liderazgo democráticamente elegido.

  • Halajá: Para Kaplan, ésta tiene una base sociológica para preservar al grupo como tal y debe aceptar cambios acordes con el tiempo. No obstante, el individuo no debe regirse de acuerdo a estos términos, ya que tiene derecho a ser árbitro independiente en el campo de las leyes, en función de sus necesidades personales, siempre y cuando tome en cuenta los intereses de grupo.

El programa reconstruccionista

A diferencia de los demás movimientos religiosos, el Reconstruccionismo trasciende la esfera de la religión para abarcar la tonalidad de la vida judía. Su énfasis en el aspecto cultural, histórico, educativo y folklórico del judaísmo atrajo a cientos de miles de judíos seculares. El programa de los reconstruccionistas contiene seis puntos básicos:

  1. Reestablecimiento del hogar judío en la tierra de Israel. El Judaísmo, como civilización requiere de un lugar en el mundo que sea el centro primario para sus miembros.

  2. Restauración de la vida y cultura Judías a través de un organismo rector dentro de cada comunidad, para atraer a los judíos que se alejan al ver que se extingue la vida comunitaria.

  3. La educación Judía no debe comprender sólo el ritual sino que, también, debe abarcar desde el pensamiento hasta la forma de actuar, con el fin de capacitar al individuo para hacer frente a posibles manifestaciones de antagonismo y hostilidad en el mundo externo.

  4. La religión es la más elevada expresión de la civilización judía. La labor de ésta es reinterpretar los conceptos hebreos antiguos en términos del pensamiento moderno y condicionarlos para que puedan ser relevantes para la sociedad actual.

  5. Se le debe dar un mayor énfasis a las posibilidades estéticas dentro de la vida judía. De este modo se podrá atraer a los que se alejaron del Judaísmo por la falta de canales de expresión artística.

  6. A largo plazo, la vida judía dependerá del establecimiento de un orden dentro de la sociedad que se base en la justicia, libertad y paz.


 

fuente: jinuj.net

 

 

 


El Judaísmo Conservador (Masortí)

Durante siglos, dentro del judaísmo predominó una corriente ortodoxa unánimemente aceptada y respetada. Pero, en 1789, la Revolución Francesa con sus postulados de igualdad, libertad y fraternidad, trajo aparejadas profundas transformaciones en todos los niveles. Las comunidades judías de Europa occidental se vieron afectadas por las nuevas ideas que reclamaban un status equitativo para todos los individuos y que enfatizaban el predominio de la razón por encima de la fe.

La ortodoxia tradicional exigía la observancia estricta de todos los preceptos religiosos sobre la base de la Torá o Biblia judía. Para muchos judíos, la esencia se mantenía incólume ante el paso del tiempo, pero el ritual y las costumbres debían adecuarse a los tiempos modernos. Aparece, así, el movimiento Reformista el cual pretendía adaptarse a las condiciones de la época, y el que interpretó la religión a la luz de las investigaciones científicas, rechazando las implicaciones nacionalistas del judaísmo.

Es en este contexto cuando surge el movimiento Conservador que representa el punto intermedio entre el tradicionalismo estricto de la ortodoxia y la modernidad racionalista del reformismo. Los conservadores reconocen la importancia y autoridad de la Torá y de las leyes rituales. Al mismo tiempo, aunque aceptan la necesidad de cambios en la interpretación de estas leyes, exigen que tales modificaciones se realicen dentro del espíritu y el carácter de la religión judía tradicional.

Historia

El movimiento conservador -como una respuesta religiosa adicional a la condición moderna- surgió a mitad del siglo XIX en Estados Unidos, con la creación del Seminario Teológico de Nueva York en 1885. Los que se identificaron con esta corriente creían en la emancipación, en la secularización del estado y en la occidentalización del judío. Aceptaban que era inevitable el que se dieran cambios en los hábitos religiosos, y pusieron énfasis en el hecho de que el pueblo judío era un organismo que renovaba su espíritu al responder creativamente a los nuevos retos.

Esta actitud fue representada en este país por el rabino Isaac Leeser. Pionero en la introducción del inglés en el servicio religioso, Leeser propuso modificaciones en el ritual. Intentó cooperar con los líderes del movimiento reformista para organizar la Unión Rabínica y Congregacional en la que las distintas fuerzas podrían cooperar en la creación de un cuerpo religioso americano unificado.

Sin embargo, estos esfuerzos no tuvieron éxito. Las figuras rabínicas que arribaban procedentes de Europa eran, en su mayoría, reformistas y luchaban contra la imposición de antiguas restricciones o la creación de una nueva autoridad. El reformismo alcanza gran éxito, y para fines del siglo XIX, un 88% de las sinagogas se identificaban con esta corriente. Pero, muchos de los que se negaron a participar en el movimiento reformista cooperaron con los conservadores. En Nueva York, el rabino Sabato Morris comenzó a presionar para que se organizara una escuela rabínica dedicada al conocimiento y a la práctica del judaísmo tradicional, como se ordena en la Ley de Moisés. En 1887 se organizó el Seminario Teológico Americano (STA) en respuesta a lo que se consideraba un exceso racionalista y antihalájico de los reformistas: (La Halajá es el cuerpo de leyes que rigen el comportamiento judío).

A principios del siglo XX, el STA recibió un gran impulso, gracias a la figura de Solomon Schechter (1850-1915). Este consideraba que el judaísmo se moldeaba de acuerdo a los cambios en las condiciones sociales y económicas, así como por su propia dinámica interna. Por ello, para sobrevivir, el judío tendría que absorber parte de la civilización en la que vivía, y a la vez, establecer sus propios valores culturales. La mezcla de la tradición y la sociedad moderna constituía la base del judaísmo conservador.

Para 1920, muchas congregaciones se autodenominaban conservadoras e intentaban hacer una síntesis entre el judaísmo como religión y como cultura. El movimiento conservador creció y con el tiempo, se convirtió en una de las principales fuerzas religiosas.

Semejanzas y diferencias

Los conservadores se basan en la observancia de la Halajá con algunas modificaciones en el estilo de vida. Los exponentes de este movimiento aceptan toda la estructura rabínica tradicional. No obstante, permiten la interpretación de la ley de acuerdo a sus necesidades y convicciones.

Los conservadores se caracterizan principalmente por:

  • La observancia limitada de las leyes dietéticas. A diferencia de los ortodoxos que son muy estrictos en la preparación de los alimentos y de los reformistas, que no proponen ningún ajuste en la práctica de este ritual, los conservadores mantienen la observancia limitada del kashrut o leyes dietéticas judías.
  • La mezcla de hombres y mujeres. En las sinagogas conservadoras como las reformistas, y a diferencia de las ortodoxas, no existe separación entre hombres y mujeres.
  • La observancia del shabat. Mientras que los ortodoxos prohíben totalmente la utilización del automóvil en shabat, y los reformistas lo permiten, los conservadores indican que se puede viajar en coche para cumplir con los preceptos religiosos como lo es el de asistir a la sinagoga.
  • La postura de la mujer dentro del ritual. Los conservadores como los reformistas, permiten una mayor participación de la mujer; por ejemplo, pueden llevar el rezo y decir el Kadish u oración en honor de un fallecido.

Los conservadores no se comprometen a una plataforma definida de principios y dogmas, y mantienen una relativa apertura en los rituales y creencias de sus miembros. En la práctica, pretenden perpetuar la tradición, cultivar la educación y encontrar la unidad entre los judíos. Porque, a diferencia del movimiento reformista que enfatiza la idea de Dios, y de la ortodoxia que se basa en la Torá, el judaísmo conservador subraya la importancia del pueblo judío e intenta hacer una síntesis entre el judaísmo como religión y sus aspiraciones nacionales y culturales.

 

 

fuente: jinuj.net

 

 

 


El Judaísmo Ortodoxo

El pueblo judío se ha singularizado, a lo largo de su historia, por la pluralidad de corrientes ideológicas y culturales en su seno. De hecho, multitud de interpretaciones han proliferado en relación a las fuentes del pensamiento ético-religioso judío. Muchos de los grandes maestros han basado sus enseñanzas en las cuestiones planteadas por sus seguidores y por comunidades enteras en entornos disímbolos y marcos temporales diversos. El proceso de consolidación del cuerpo legal y filosófico que rige los senderos del judaísmo ha estado caracterizado por su dinamismo y por la voluntad, en la mayoría de los casos, de dar respuesta apropiada a los desafíos que los judíos han tenido que enfrentar en infinidad de circunstancias Surgen, así, diversas corrientes religiosas, a saber, la ortodoxia, el conservadurismo y el reformismo. No obstante, a pesar de que una gran parte del pueblo judío participa activamente en el quehacer religioso, se ha desarrollado una importante corriente secular que enfatiza el transfondo humanista y/o nacional dentro del judaísmo, a través de la producción intelectual.

La Ortodoxia: Su Historia

A pesar de que la ortodoxia es un concepto moderno, a lo largo de la historia, diversos grupos han apoyado esta postura. Desde 160 a.e.c. los fariseos, por ejemplo, promovían la observancia del ritual judío y el estudio de la Torá. Para ellos, los valores religiosos prevalecían sobre los políticos y pretendían imbuir en las masas el espíritu de santidad, basado en una total observancia de la Torá, cuyas enseñanzas eran adecuadas para todos los hombres y todos los tiempos. Siglos después, en la España sefaradita estudiosos como el rabino Yosef Caro autor del Shuljan Aruj, el manual de observancia religiosa ortodoxa vigente hasta nuestros días. Sin embargo, la ortodoxia como fenómeno aislado y bien definido dentro del judaísmo, cristalizó en la respuesta al desafío que representaban los cambios que se producían en la sociedad judía, en el centro y occidente de Europa, en la primera mitad del siglo XIX. El Iluminismo, el nacionalismo y otras tendencias hacia la secularización, provocaron que muchos judíos se opusieran al cambio y que rechazaran las innovaciones. Surgió en ellos la necesidad de poner énfasis en su calidad de guardianes de la Torá y sus mandamientos bajo las nuevas condiciones y de encontrar los caminos adecuados para salvaguardar su particular estilo de vida.

La palabra ortodoxia asociada con la religión judía apareció por primera vez en 1795. Con el tiempo, su uso se fue generalizando, y para principios del siglo XIX, ya se usaba ampliamente en contraposición a los postulados expuestos por el movimiento reformista que surgía en el seno del judaísmo. A pesar de que en épocas posteriores diversos términos adquirieron popularidad, en general la palabra ortodoxo, se utiliza para denominar a aquellos que aceptan que la totalidad de la religión judía es producto de la inspiración divina, tal y como se estipula en la Ley Oral y en la Ley Escrita, y como aparece en el Shuljan Aruj.

En los inicios del período emancipatorio, muchos líderes ortodoxos consideraron que la sobrevivencia judía estaba siendo amenazada. Desconfiaban de la nueva política que se les ofrecía y de las oportunidades sociales y económicas que se les presentaban. Sentían que sería casi imposible que los judíos mantuvieran su distintivo nacional y su identidad espiritual. Incluso llegaron a exhortar a las comunidades judías para que rechazaran los privilegios a los que tenían derecho. Otros, aunque se mostraban dispuestos a aceptar los beneficios que producía la corriente emancipatoria, insistían en que no se debería aceptar ningún cambio en la política de segregación total de los judíos con respecto al medio ambiente cultural y social externo. De hecho, algunos rabinos, como el destacado Ezequiel Landau, temían que la exposición del judío a la cultura del mundo moderno podría devenir en una asimilación total y llegaron a prohibir la lectura de las obras de los intelectuales judíos de la Ilustración, aún cuando éstos observaran estrictamente las leyes religiosas.

Su temor se intensificó al presenciar los esfuerzos por parte del movimiento reformista para transformar radicalmente el carácter del judío y facilitar así su integración a la sociedad moderna. Los líderes ortodoxos consideraban, que las innovaciones que caracterizaron a la primera fase del movimiento reformista, estaban motivadas por un deseo de modelar la sociedad judía, de acuerdo con los patrones de la Iglesia protestante para ganar la aceptación de sus vecinos cristianos. Las comunidades ortodoxas comprendieron, que la serie de reformas litúrgicas que se proponían -como el introducir instrumentos musicales en los rezos- era tan sólo el principio de un largo proceso designado para modificar los dogmas y prácticas del judaísmo y para remover las barreras que impedían la inmersión total del pueblo judío en la cultura de la mayoría. Los ortodoxos reaccionaron con celeridad en un esfuerzo por preservar el status quo.

La ortodoxia, que se desarrolla al principio en Alemania y Hungría, se fue extendiendo hacía otras regiones. Estuvo caracterizada por un rechazo contra quienes defendían las reformas religiosas y aún contra aquellos que avalaban el menor cambio en la forma de vida judía. Ejercieron una influencia significativa sobre las comunidades de Europa occidental, principalmente en Holanda y Suiza.

Hasta la primera guerra mundial, los judíos ortodoxos de Europa oriental preservaron su estilo de vida tradicional y su marco educativo. En el período entre guerras, varios rabinos de esta zona emigraron hacía Alemania y otros países de Europa occidental, influyendo y promoviendo el apego al mundo de la instrucción talmúdica. Al finalizar la segunda guerra mundial, los grandes centros judíos se habían transformado, reubicánse en Estados Unidos, principalmente en donde la ortodoxia constituye una de las corrientes más influyentes dentro de la vida judía.

En la actualidad numerosas comunidades ortodoxas coexisten dentro de un mismo marco. Posiblemente, debido al constante ímpetu que se le otorga al estudio de la Halajá o ley judía, al mejoramiento en los sistemas de enseñanza y en los métodos de comunicación, se vive una creciente tendencia hacia una mayor polarización dentro del mundo ortodoxo.

Diferencias y caracteristicas

La diferencia entre la ortodoxia y las demás corrientes religiosas se concentra principalmente en la aplicación de las reglas de la Halajá. De acuerdo a la ortodoxia, dentro de la ley judía nada es trivial, carente de importancia u obsoleto, porque cada postulado constituye un mandato directo del Todopoderoso que esta más allá de la dimensión temporal. No obstante, la ortodoxia no es un ente monolítico, sino que se compone de diversos tipos de vertientes:

  1. Ultra-ortodoxia. -Está representado por las yeshivot o academias religiosas de estudio, del modelo lituano. Su énfasis fundamental se aplica al estudio de la Torá excluyendo cualquier otro tipo de estudio y promoviendo la implementación detallada de los ritos y ceremonias prácticas. El estudio secular es considerado sólo como una necesidad para obtener el sustento.

  2. Neo-ortodoxia. -Posee una actitud más positiva hacia los estudios seculares, principalmente las ciencias físicas. Es la facción moderna de la ortodoxia, cuya ideología e instituciones se establecieron durante la segunda mitad del siglo XIX con el rabino Samson Raphael Hirsch. Su doctrina Torá Im Derek Erez (la Torá combinada con la conducta de la vida) exhorta a la integración judía en el contexto secular de la cultura.

  3. Jasidismo. -Se inicia con la figura del místico Baal Shem Tov (Polonia, 1700) quien creía que se podía complacer a Dios con una ofrenda de amor, con el servicio del corazón. La alegría, la canción y el culto fervoroso tenían una gran influencia. El jasidismo abrió camino para un gran número de judíos que no podían adecuarse a la compleja estructura de las yeshivot. Surgieron, así diversas corrientes jasídicas: Lubliner, Berditchever y Lubavitch, éstos últimos considerados como un movimiento proselitista.

  4. Extremistas. -Existen, además, grupos extremistas como los de Naturei Karta (Guardianes de la Ciudad) quienes manifiestan un total rechazo al cambio y viven como si el tiempo no hubiese transcurrido.

 

 

 

 


El Judaísmo Reformista

El judaísmo reformista (también llamado "progresista”) defiende la autonomía individual en lo relativo a la interpretación de los preceptos religiosos. Es la rama más grande y extensa del judaísmo actual y es considerada la más cercana al judaísmo rabínico de hace más de 2,000 años.

 

Las ideas de la Reforma judía surgen en la llamada Primavera de las Naciones, durante la Emancipación europea. Las murallas de los guetos se derrumbaron, y los judíos se vieron aceptados en la sociedad global, de la que asimilaron sus costumbres. Los cambios promovidos por la Reforma Judía obedecieron, pues, a la necesidad percibida de adecuarse a la sociedad general. Así fueron siendo abandonadas las leyes de la Kashrut, el Brit Milá, el uso de la kipá y del talit en la sinagoga y otras, aunque la mayoría de ellas fueron luego retomadas.

 

El judaísmo progresista afirma un espíritu de libertad inquisidora. Entre otras cosas, acepta las investigaciones bíblicas modernas que han demostrado que los escritores bíblicos -aun estando inspirados por la divinidad- fueron seres humanos capaces de error.

 

El judaísmo rabínico aceptó la creencia apocalíptica de un Mesías que un día reunirá a los exiliados y que se sentará en el trono de la monarquía Davídica restaurada. En lugar de ello el judaísmo progresista afirma la esperanza universalista de los profetas por una Era Mesiánica a la que se llega gradualmente, a través de una aceptación de la voluntad de Dios por parte de toda la humanidad.

 

El judaísmo progresista afirma la suprema necesidad de sinceridad en el culto: no podemos decir con nuestros labios lo que nuestro corazón no cree.

Con esta finalidad, aunque conserva mucho de la liturgia tradicional judía, la ha revisado, con algunas modificaciones y omisiones y varias ampliaciones.

Por la misma razón usa tanto la lengua del país como el hebreo en sus servicios.

 

El judaísmo progresista afirma un status igual de hombres y mujeres en la vida sinagogal. El movimiento liberal judío ha sido pionero en este respecto.

No hay discriminación de sexos en las sinagogas reformistas, Las mujeres forman parte del minian, suben a la Torá, pueden conducir servicios religiosos, ser rabinas y ocupar cualquier cargo en la sinagoga.

 

El judaísmo progresista afirma el principio, fuertemente establecido en el capítulo 18 de Ezequiel, de que los hijos no son responsables de las acciones de sus padres. De esta forma, rechaza la ley de los mamzerim (bastardos) que penaliza a los descendientes de las uniones prohibidas por las leyes bíblicas de consanguinidad o afinidad.

 

Debido al hecho de que los hijos reciben una herencia genética de ambos padres, mientras que culturalmente la influencia de cualquiera de los dos puede resultar la más fuerte, la ley tradicional de la matrilinealidad no puede ser justificada. En su lugar, el judaísmo progresista afirma el punto de vista del sentido común, por el cual los hijos de un matrimonio mixto son tratados de igual forma sin reparar en si es el padre o la madre la parte judía, y considerando el judaísmo de los niños de acuerdo con el desarrollo que tengan en su vida.

 

El judaísmo progresista afirma la necesidad de una actitud inclusiva para la cuestión de la identidad judía. Da la bienvenida a los prosélitos y hace que el proceso de conversión no sea más difícil de lo que en realidad debería ser. De igual forma da la bienvenida a todo aquel que tenga una buena reivindicación para ser considerado como judío, sin reparar en su estado civil o su inclinación sexual.

 

El judaísmo progresista afirma el énfasis ético de los profetas: aquello que Dios reclama de las personas principalmente es una conducta recta y el establecimiento de una sociedad justa. Las observancias religiosas son una forma de cultivar la santidad, por ello son importantes, pero no poseen el mismo orden de importancia.

 

De la misma forma que el judaísmo progresista ha afirmado la necesidad de la sinceridad en el culto y en la creencia, también afirma la necesidad de la sinceridad en la observancia. De esta forma, las observancias deben estar de acuerdo con nuestras creencias, y las personas judías deben ser libres en esta área para ejercerlas estando informadas, de modo que sea una elección consciente. Esto se aplica, entre otras cosas, a los detalles de las observancias del Sábado (Shmirat Shabat) y a las leyes dietéticas (Kashrut).

 

De forma particular, el judaísmo progresista afirma la necesidad de armonizar la Ley Rabínica (halajá) con la realidad social moderna y las percepciones éticas. Por ejemplo, rechaza la antigua ceremonia de jalitzá, que libera al cuñado de un matrimonio levítico no permitido; observa las festividades de acuerdo con su duración prescrita en la Biblia, sin un «día extra» instruido en tiempos postbíblicos por razones que hace ya tiempo dejaron de aplicarse.

 

Totalmente comprometido con el judaísmo, el judaísmo progresista reconoce que la postrera verdad es misteriosa y diversa, y que otras tradiciones también la buscan de una forma sincera y la encuentran por otras vías. Afirma, pues, la necesidad del respeto hacia las otras religiones y a través del diálogo con ellas promover un entendimiento, una amistad y un enriquecimiento mutuo.