Receta: La Tortilla Marroquí

 

La tortilla es un típico y tradicional plato mediterráneo, pero de manera muy especial en España, y quizás lo es desde hace siglos. Los judíos sefaradim llevaron la tortilla a los lugares en que se fueron asentando desde su expulsión por parte de los Reyes Católicos en el año 1492.

Necesitarás los siguientes ingredientes:

* 6 patatas blancas nuevas
* 7 u 8 huevos (mejor caseros, pues obtendrás un color más vivo)
* 1 o 2 zanahorias previamente lavadas y peladas
* 1 puñado de guisantes
* sal y pimentón al gusto
* una pizca de cúrcuma
* aceite de oliva virgen extra


Primero debes dejar los guisantes en remojo en un recipiente con agua la noche anterior, para que al día siguiente puedas cocerlos sin problema. Por la mañana, cueces los guisantes junto con las zanahorias en rodajas (con una pizca de sal).

En una caldera distinta cueces, también con una pizca de sal, las patatas, después de lavarlas. Es recomendable cortarlas ya en trozos no muy grandes para que se cuezan pronto. Cuando están cocidas, las cuelas y las trituras hasta hacer puré.

Unta con aceite (una cucharada) el molde anti-adherente (para que no se pegue). A mí me gusta poner papel de cocina también (que sea Casher) para que no se pegue de ningún modo, y además me facilita mucho el trabajo después para darle la vuelta.

Debes batir los huevos y añadir sal y pimentón al gusto, con una pizca de cúrcuma (algunas personas usan en lugar de cúrcuma, nuez moscada). Añades los guisantes y las zanahorias, que ya habrán cocido, removiendo bien. Finalmente añades poco a poco el puré mezclando con un tenedor. Debe quedar una crema más o menos homogénea.

Pon en el molde la masa e iguala la superficie con una espátula. Debes hornearla a 180º C durante 45 minutos a 1 hora, dependiendo del horno. Cuando está dorada (a los 30 min. O incluso menos) y consistente en la superficie, retira el molde con cuidado y dale la vuelta usando un plato llano grande. Retiras el papel de cocina con mucho cuidado que no se deshaga la tortilla. Vuelves a ponerla en el molde (ahora ya sin papel) para que se dore la otra cara. Dejas otra vez en el horno.

Cuando está también dorada, la retiras y ya está lista. Así es cómo hacen la tortilla los judíos sefaradim oriundos de Marruecos y Norte de África.