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Honremos la imagen de Dios: No a la Tortura
Por Maxine Lowy
El 26 de junio se conmemora el Día Internacional en Apoyo a las
Victimas de Tortura. En esta fecha del 1987 entró en vigor la
Convención contra la Tortura y otros Tratos o Castigos Crueles,
Inhumanos o Denigrantes. También fue el 26 de junio, del 1945,
cuando se firmó los estatutos de las Naciones Unidas, el primer
instrumento legal internacional que obliga a los Estados a
promocionar y respetar a los derechos humanos.
Ratificado por 146 países miembros de las Naciones Unidas, entre
ellos, Israel, los Estados Unidos y Chile, la Convención contra la
Tortura requiere a los Estados tomar medidas para impedir la
práctica de la tortura dentro de sus territorios. Además los prohíbe
devolver personas a sus países de origen si exista la posibilidad
que serán torturados.
La Convención define tortura como cualquier acto que inflige dolor o
sufrimiento severo, físico o mental, intencionalmente con el
propósito de castigar por un acto que él o una tercera persona haya
cometido o que se sospecha que haya cometido. Otro elemento se
relaciona al consentimiento o aceptación de una autoridad publica o
de otra persona que actúa en capacidad de autoridad.
No obstante se observa una brecha entre la postura pública y la
práctica efectiva. La Convención contra Tortura fue aprobada sin
mayores polémicas, y fue firmada hasta por países como el Chile de
Pinochet en 23 septiembre del 1987, cuando la tortura formaba parte
de una práctica institucional de estado. Sin embargo, no fue el caso
del Protocolo Optativo, que implementaría un sistema de inspecciones
de parte de entidades internacionales o nacionales a los lugares
donde personas son derivadas de libertad, para impedir tales
practicas crueles. Chile recién firmó este convenio en el 2005,
mientras hasta la fecha ni Israel ni los Estados Unidos lo ha
firmado.
Organizaciones judías tanto en los Estados Unidos como en Israel han
condenado la tortura como moralmente repudiable.
B’Tselem Elohim, en la imagen de Dios
En Israel un grupo de académicos, abogados, periodistas y miembros
del Kneset en 1989 estableció B’Tselem, también conocido como el
Centro de Información por los Derechos Humanos en los Territorios
Ocupados. En hebreo B’Tselem significa “en la imagen de,” y es
sinónimo de “dignidad humana”. La institución busca “documentar las
violaciones de los derechos humanos en los Territorios Ocupados y
crear una cultura de los derechos humanos en Israel.”
Señala B’Tselem que el derecho de cada persona a no ser sometida a
males tratos o tortura “es un de los pocos derechos humanos que se
consideran absolutos”. Por lo tanto, hasta en la lucha contra el
terrorismo, “se prohíbe equilibrarlo contra otros derechos y valores
o suspender o restringir ese derecho”.
La postura de B’Tselem fue avalado por la máxima autoridad judicial
de Israel. En un fallo histórico dictado el 6 de septiembre del
1999, la Corte Suprema israelí prohibió a los agentes de seguridad
israelí emplear métodos físicamente coercivos para interrogar a los
prisioneros palestinos, aceptando el planteamiento de defensores de
derechos humanos que estas prácticas constituyen una forma de
tortura.
Que fuera la opinión unánime de los nueve jueces de la corte de
alzada dio una fuerza mayor a esta sentencia, que vetó métodos que
las fuerzas de seguridad, el Shin Bet, empleaban durante los 12 años
anteriores con plena conocimiento del gobierno. Habitualmente, tales
técnicas incluían agitar violentamente al prisionero, obligarlo a
posiciones contorsionadas, o depravarlo de sueño durante largos
periodos. El fallo significa que el Shin Bet deberá de regirse por
las mismas normas que sigue la policía israelí.
Redactado por Aarón Barak, presidente de la Corte Suprema, el fallo
declara que una investigación razonable es aquella que sea “libre de
tortura, libre de trato cruel, inhumano (…) y libre de cualquier
trato denigrante.”
Sin embargo, la Corte también falló que los agentes no serán
penalmente imputables si excedan su autoridad y utilizan “presión
física” en situaciones de “casos excepcionales”. Posterior al fallo,
hubo una disminución en las denuncias de tortura y malos tratos pero
en el 2002 un oficial del servicio de seguridad reconoció que
noventa palestinos fueron declarados “casos excepcionales” y se
empleó presión física contra ellos.
K’vod Habriot, dignidad de la creación
En el 2007 en Norte América se creó K'vod Habriot (“la dignidad de
seres creados”), una red judía de rabinos, comunidades e individuos,
entre ellos el Premio Nobel de la Paz Elie Wiesel, dedicados a la
promoción y educación en relación a los derechos humanos. En 2008
K'vod Habriot lanzó su Campaña Judía Contra la Tortura, “para
aportar una voz judía al movimiento para dar fin a tortura avalada
por los Estados Unidos.” Este junio 2009 coordina un programa de
estudio, oración y activismo en torno al Mes de Conciencia sobre la
Tortura en sinagogas, escuelas y otras instituciones judías de los
Estados Unidos.
Fundamenta su rechazo a la tortura a base de los siguientes
fundamentos judaicos:
* "Cada ser humano es creado en la imagen de Dios"
Bidmut Elohim asah oto: Somos obligados a actuar de manera que
afirma la dignidad fundamental de cada ser humano. El respeto por
cada ser humano es el pilar de la ética judía.
* "[Debemos] hacer lo que es justo y correcto."
La'asot Tzedek U'Mishpat: Para tener legitimidad, una nación debe
hacer cumplir un sistema de derecho que sea justo y equitativo.
* "No oprimas el extraño, huérfano ni la viuda."
Ger, Yatom, V'Almananah Al Tonu: Tenemos el deber de promocionar una
sociedad que se preocupa por el bienestar de todos sus integrantes,
sobretodo los mas vulnerables.
* “La dignidad humana goza de prioridad halajica.”
Kvod Ha-Briot Doheh Lo Ta'aseh. Fuentes halajicas consideran que la
protección de la dignidad humana desplaza otros mitzvot. Eso porque
kvod habriot se refiere al respeto universal por el ser humano, sin
distinciones por su condición social, aunque sea un tsadik (persona
justa) o rasha (delincuente).
* “La humillación pública es un grave pecado.”
Hamalbin Pnei Heviro b'Rabi. La cultura rabínica denuncia la
humillación y vergüenza publica como pecado tan grave que se le
niega su lugar en el olam haba.
Un Midrash
Ben Azzai dice: 'Este es el registro de la línea de Adán’ es el
principio más alto de la Torá. Rabí Akiva dice: 'Ama a tu prójimo
como a si mismo' (Lev. 19:18), es el mayor principio de la Tora. No
debes decir: Porque yo he sido deshonrado, que sea también
deshonrado mi prójimo…. R. Tanhuma explicó: Si así actúas, conozca a
quien le estás deshonrando 'El lo creó en la semblanza de Dios.'
(Gen. 5:1)..
Breishit Rabah 24
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