Home Quienes Somos Cartas Opiniones Judaísmo Vida Comunitaria Israel y Medio Oriente Diálogo Mundo Judío Crónica Gente English

 
 

VENDO LINDAS CASAS

  

 
>>> Agrandar
 
 
 
CONTENIDOS EDICIÓN 255

Editorial
Año 4 - Nº 255

Desde que se instala el magnífico mito de ”Cien Años de Soledad”, será la soledad la característica más definitoria de América Latina…la cita no e nuestra, sino que de Amós Oz y viene al caso por la desaparición de Gabriel García Márquez.

Esa soledad intrínseca y compulsiva que parece asolar a nuestro folclor, a nuestros poetas, a la recurrente depresión romantizada de los medios de comunicación, y a la no menor influencia del mercado estilístico, arquitectónico y urbano.

Si algo caracteriza la historia judía es, precisamente, la soledad, aquella soledad forzada, a la surgida desde la incomprensión, y, también, desde la voluntad de un paisaje cómodo sin exigencias, la soledad voluntaria.  Y en este dilema poético-ontológico se han dinamizado nuestros filósofos, escritores, pensadores.

Gabriel García Márquez, en su consenso llegó mucho más allá: les gustaba a los de derecha y a los de izquierda; a católicos, judíos y musulmanes, a ortodoxos e hinduistas y a ateos rabiosos. Les gustaba a jóvenes y viejos, y provocaba emoción en todas las culturas. Fue, junto a Pablo Neruda, el escritor más famoso y querido del mundo, y a nivel planetario, tras la muerte de Nelson Mandela, el último de los personajes grandes, esos extraños seres cuyo duelo no es nacional ni internacional, sino plenamente universal.

Al cumplir 70 años, en una entrevista, aseguró que cambiaría todo, sus libros y sus millones de lectores, por tener otra vez 40 años. ¿Y eso por qué?, insistió el periodista, y él respondió: “Para volver a empezar”.

Es ese “volver a empezar” el que anima al pueblo de Chile ante la catástrofes, el que inspira a las familias ante la desgracia, y el que ha sostenido a nuestro Pueblo ante la incertidumbre.

Volver a empezar cada vez es un desafío que ya nuestros rituales subrayan con el famoso: “recuerda que fuiste esclavo en Egipto…” y enfatizado diariamente con el relato del paso por el Mar Rojo. Cada día volvemos a empezar, cada día nuevo es una reinvención trascendente que se deriva del mandato milenario y que califica como un deber sagrado a la novedad.

De cara a la novedad Anajnu ha estado en esta dinámica existencial: ha surgido como un proyecto independiente y como tal se ha sostenido  en su soledad; ha vuelto a empezar cada vez; y afronta el mañana sin temor a la novedad.  La novedad puede ser sorprendente o modesta, pero siempre está allí, como, por ejemplo, que a partir de esta edición incluyamos una sección en inglés, largamente reclamada por muchos lectores de otras latitudes,  sorprendidos ante la osadía de un espacio judío, transversal e independiente, que constituye un ejemplo a seguir en el resto del  mundo.  Esta nueva sección da inicio a la internacionalización de nuestro portal. Se trata del cambio permanente, de la reinvención sustancial del quehacer y el pensamiento que ha caracterizado a nuestra historia.

Y allí estamos, rememorando las pasadas glorias y difundiendo las novedades  del pensamiento, la reflexión, la perspectiva judaica. Seguiremos ahí con la fortaleza de la experiencia adquirida y el apetito ávido por lo que queda por aprender.

 

 


Deseo recibir las actualizaciones de Anajnu

Email:

http://www.facebook.com/anajnu
http://twitter.com/AnajnuChile

 
 
 
 
 

Las opiniones vertidas en este Portal son responsabilidad de quien las emite.
 Comparta esta editorial con sus contactos:
      
 
 
Ir a página principal